Hola gente, espero que hayan tenido una muy buena semana, esta
vez les quiero compartir una canción que en lo personal es de mis favoritas,
"coincidir" del señor Fernando Delgadillo, inspirado en esta canción escribí
un pequeño cuento corto que espero sea de su agrado, muchas gracias por leer,
dejen sus comentarios sobre lo que les gustaría que publicara o hablara, muchas
gracias, disfruten.
COINCIDIR
Él la esperaba afuera
del colegio como había acostumbrado ya hace unos meses, la esperaba hasta que
saliera con esa sonrisa cautivadora y encanto que siempre transmitía. Ella era
una chica que provenía de una familia de adinerados y él era un chico que venía
de una familia humilde y de bajos recursos, ellos se habían conocido cuando
apenas eran unos niños, el de once años y ella de diez, él se enamoró de ella
durante la secundaria pero nunca se atrevió a decirle nada, el tiempo paso y
las diferencias se hicieron más notorias con el volviéndose un chico de 19 años
que se dedicaba a estudiar artes, tocar su guitarra en algún bar para conseguir
algo de dinero y dejar dibujos en toda pared que se encontrara triste y
descolorida para alegrar el día a quien los viera; ella seguía estudiando el
último año de la preparatoria, acostumbraba salir a fiestas de alta sociedad,
observar desfiles de moda y asistir a sus clases de ballet, Vanesa es su nombre
y el de él es John.
Él se había vuelto a enamorar de ella hace apenas unos meses y la esperaba
todos los días afuera de su escuela para verla pasar de largo mientras el
permanecía recargado en una pared observándola mientras fumaba un cigarro, pero
este día era diferente, él le había escrito una carta y estaba decidido a
entregársela en cuanto la viera salir del colegio.
El momento había llegado, la campana que indicaba el fin de las clases acababa
de sonar, no tardo demasiado en salir Vanesa de la escuela rodeada de sus
amigas y su mochila colgando bajo el brazo, John la vio y solo tomo un respiro
profundo y comenzó a caminar hacia ella.
-Vanesa.- dijo John cuando estaba cerca de ella. -Espera un momento por favor,
tengo algo que decirte.
-Es... Está bien.- Le respondió Vanesa con sorpresa ante su llamado.
John camino con ella hacia una zona apartada de la escuela donde nadie
escuchara lo que fuera a decir y cuando se detuvieron él tomo la carta que
llevaba en su bolsillo y se la entrego.
-Espera para leerla hasta que yo me haya ido.- le dijo John mientras le daba la
espalda y comenzaba a caminar hacia la salida.
"Hace mucho tiempo que quería decirte esto pero no encontraba la manera de
decírtelo, hoy finalmente me he armado de valor y he decidido decirte que me
gustas, que me has gustado desde hace mucho tiempo atrás, pero hoy se que es
tarde para expresar mis sentimientos hacia ti, por eso he decidido el día de
hoy decirte que me alejare de ti para siempre, dejare de buscarte, partiré el
día de mañana en un autobús hacia el Distrito Federal para seguir estudiando y
probablemente nunca vuelva a verte. Hoy solo me queda darte esta carta para
poder expresar lo que sentía hacia ti, olvidar esa idea de algún día estar tu y
yo juntos, caminar tomados de la mano por el parque, salir a comprar un café,
que tú me vayas a ver a alguna tocada de rock o irte a ver a alguna
presentación de danza tuya. Me hubiera encantado que lo nuestro se hubiese
dado, pero me ha faltado el valor y el día de mañana me marchare para siempre.
Espero encontrarte en otra vida. Con cariño John."
Vanesa se quedó paralizada al acabar de leer la carta, la doblo y la guardo en
la bolsa de su falda y camino hacia la puerta de salida. Sus amigas la vieron y
le comenzaron a hablar pero ella no hizo caso y solo continuo caminando con la
cabeza agachada y el cabello cubriendo su rostro, salió a la calle, paro un
taxi y se dirigió a su casa. Cuando llego se dirigió a su habitación, se
encerró con llave dentro de ella, se acostó en su cama y comenzó a llorar.
El día había pasado ya y era de noche ahora, Vanesa se paró de un salto de su
cama y se dirigió a su computadora para intentar contactar con John y decirle
lo que ella sentía por él, un amor guardado desde la infancia. Pero ya era
demasiado tarde, él la había bloqueado de toda red social y no tenía forma de
contactar con él, entonces recordó que su prima de John y ella habían sido
compañeras de ballet hace un par de años, entonces le escribió para preguntarle
sobre la hora de partida de John.
John partía hacia la capital a las ocho de la mañana y Vanesa tenía que entrar
al colegio a las siete. Ella estaba decidida, se escaparía del colegio en
cuanto terminara la primera clase del día e iría a buscarlo a la central de
autobuses antes de que partiera.
Y así llego el día siguiente, Vanesa se levantó como de costumbre y arreglo sus
cosas para la escuela, se dio un baño, se puso el uniforme y salió en compañía
de su padre hacia la escuela. Eran las siete de la mañana y el maestro no
tardaba en llegar al salón, ya tenía preparado todo con sus amigas, ella se
saltaría la barda que limita el colegio con un callejón y partiría hacia la
central corriendo, la cual está a apenas diez minutos del colegio. La clase
transcurría como de costumbre, pero el cielo comenzaba a nublarse cada vez más,
hasta que cuando faltaban quince minutos para el fin de la clase comenzó a
llover, la clase finalmente terminó y Vanesa se levantó y se dirigió a la barda
junto con sus amigas, la lluvia se empieza a volver cada vez más fuerte, sus
amigas le ayudaron a que ella escalara la barda y cuando llego a la parte de
arriba de la barda salto hacia el callejón, la lluvia se convertía poco a poco
en tormenta y los charcos que se acumulaban en el callejón la habían empapado
hasta las rodillas, a Vanesa no le importó este detalle y empezó a correr hacia
la central de autobuses, ya faltaban cinco minutos para que dieran las ocho.
John se encontraba sentado ya
en la sala de espera de la central en compañía de sus padres y un par de amigos
que habían ido a despedirse de él, llevaba una maleta enorme con toda su ropa y
aun lado su viejo estuche con su guitarra dentro, faltaban diez minutos para
que saliera el camión y la lluvia empezaba a aumentar su intensidad. El chofer
del camión dio la indicación a los pasajeros para que comenzarán a guardar su
equipaje en el camión y se formarán para ingresar a sus asientos, Vanesa seguía
corriendo por toda la calle la cual debido a la tormenta había formado una
corriente de agua que le cubría los pies, pero aunque ella se encontraba
empapada continuaba corriendo con la lluvia golpeando contra su rostro, había
llegado el turno de John para abordar su camión, entregó su boleto al chofer y
mientras lo revisaba volteo a ver hacia sus acompañantes que se despedían de él
desde la sala de espera, tomo su boleto, dio un suspiro y subía al camión.
Vanesa ya podía ver la central frente a ella mientras seguía corriendo, escucho
como el camión encendió el motor y comenzaba a moverse lentamente hacia atrás,
ella se distrajo y tropezó con una botella que estaba tirada en el camino y
cayo directamente en un charco de agua golpeando sus manos, se levantó
rápidamente, sintió un ardor en su rodilla y notaba como escurría por ella un
poco de sangre, se sacudió lo más rápido que pudo y continuo corriendo a toda
prisa, John veía por la ventanilla como el autobús comenzaba a abandonar la
central y se incorporaba a la carretera, Vanesa con lágrimas escurriendo
por su rostros continuo corriendo colocándose a un lado del camión quedando
justo a la vista de la ventanilla de John, el entonces la vio, corriendo con
todas sus fuerzas para permanecer a su vista, él puso sus dos manos en la
ventanilla y la observo toda mojada, sucia, con rasguños en sus rodillas y
manos y en su cara veía sus lágrimas correr de sus ojos, John recargo la cara
sobre la ventanilla y le grito "volveré por ti" y comenzaron a rodar
las lágrimas por su rostro mientras el camión aumentaba su velocidad dejando a
Vanesa atrás y perdiéndola con la distancias. Vanesa se quedó de pie bajo la
lluvia y murmuro para ella misma "te estaré esperando mi amor". Pero
el nunca volvió.